Al elegir un cargador para casa, una de las primeras dudas es qué potencia necesitas: ¿basta con 7,4 kW o conviene ir a por un 22 kW para cargar más rápido? La respuesta corta es que, para la inmensa mayoría de los hogares, 7,4 kW es la opción ideal y un 22 kW suele ser dinero tirado. Pero la respuesta completa depende de tres factores que conviene entender antes de decidir, porque elegir mal significa pagar de más o quedarte corto.
Revisión editorial: 9 de agosto de 2026. Contenido contrastado con fuentes primarias y revisado para separar hechos, supuestos y recomendaciones.
El factor que casi nadie tiene en cuenta: lo que admite tu coche
Este es el punto más importante y el que más se ignora. La velocidad de carga no la marca solo el cargador, sino también la potencia máxima que tu coche acepta en corriente alterna (AC). Y muchos coches eléctricos limitan esa carga a 7,4 u 11 kW. Es decir: si instalas un wallbox de 22 kW pero tu vehículo solo admite 7,4 kW en AC, cargará exactamente igual de rápido que con uno de 7,4 kW. Habrás pagado por una potencia que tu coche no puede aprovechar.
Por eso, antes de fijarte en la potencia del cargador, comprueba en la ficha técnica de tu coche cuál es su capacidad máxima de carga en corriente alterna. Ese dato es tu verdadero techo.
Monofásico o trifásico: tu instalación también manda
El segundo factor es el tipo de suministro eléctrico de tu vivienda. La gran mayoría de los hogares en España tienen suministro monofásico, que permite cargar hasta 7,4 kW. Para alcanzar 11 o 22 kW necesitas suministro trifásico, mucho menos habitual en viviendas particulares.
Cambiar de monofásico a trifásico es una obra costosa y, en la mayoría de los casos, innecesaria solo para cargar el coche. Si tu vivienda es monofásica, lo lógico es quedarte en 7,4 kW, que es más que suficiente para el uso doméstico.
Las potencias, una a una
| Potencia | Suministro | Recuperación orientativa | Recomendado para |
|---|---|---|---|
| 3,7 kW | Monofásico | ~20-25 km por hora | Pocos kilómetros, potencia contratada ajustada |
| 7,4 kW | Monofásico | ~30-40 km por hora | La mayoría de hogares: la opción equilibrada |
| 11 kW | Trifásico | ~60 km por hora | Viviendas con trifásico y coche compatible |
| 22 kW | Trifásico | ~120 km por hora | Muchos kilómetros diarios y coche que lo admita |
Como ves, la diferencia de velocidad es real, pero solo se materializa si tanto tu instalación como tu coche acompañan. En caso contrario, la potencia extra no aporta nada.
Carga en casa (AC) frente a carga rápida (DC)
Conviene aclarar un punto que genera mucha confusión. Cuando hablamos de potencias de 7,4 o 22 kW en casa, nos referimos a la carga en corriente alterna (AC), que es la que usan todos los wallbox domésticos. Es distinta de la carga rápida en corriente continua (DC) de las electrolineras, que alcanza potencias de 50, 150 o más kW y permite recuperar mucha batería en pocos minutos. La carga DC no es para casa: requiere una infraestructura específica y costosa, y es la que utilizas en viajes largos. Por eso, en el entorno doméstico, el límite práctico está en la carga AC, y ahí el tope habitual de los coches ronda los 7,4 u 11 kW.
¿Cuánto tarda en cargar? La noche juega a tu favor
Aquí está la clave de por qué 7,4 kW basta para casi todos. Con esa potencia, recuperas del orden de 30 a 40 kilómetros de autonomía por cada hora de carga. Eso significa que una carga nocturna de 7 u 8 horas cubre de sobra los 200-300 kilómetros semanales que hace la mayoría de los conductores urbanos. Cuando cargas mientras duermes, la velocidad deja de ser un problema: el coche tiene toda la noche por delante.
La potencia alta solo cobra sentido cuando necesitas recuperar muchos kilómetros en poco tiempo durante el día, algo poco frecuente en un uso doméstico habitual.
No olvides tu potencia contratada
Un tercer detalle: cargar a 7,4 kW exige que tu potencia contratada dé margen suficiente para alimentar el cargador a la vez que el resto de la casa. Si tu potencia es ajustada y no quieres ampliarla (lo que encarece la factura), la solución es un sistema de gestión dinámica de potencia, que reduce automáticamente la carga del coche cuando la vivienda demanda mucha energía, evitando que salten los plomos. Es una opción muy recomendable que conviene comentar con el instalador, sobre todo en viviendas con una potencia contratada justa, donde permite cargar el coche sin tener que pagar cada mes por una potencia mayor que apenas usarías el resto del tiempo.
Cómo saber qué potencia admite tu coche
El dato que necesitas es la potencia máxima de carga en corriente alterna de tu vehículo, y lo encontrarás en su ficha técnica o en el manual, normalmente expresado en kW. Muchos coches eléctricos del mercado admiten 7,4 kW (monofásico) u 11 kW (trifásico) en AC, y solo algunos modelos llegan a 22 kW. Si tu coche admite 11 kW pero tu casa es monofásica, en la práctica cargarás a 7,4 kW, porque tu instalación es el límite. La regla es sencilla: la velocidad real de carga será siempre la menor de tres cifras: la que permite tu cargador, la que permite tu instalación y la que admite tu coche. Dimensiona el equipo teniendo en mente ese trío y evitarás pagar por una potencia que nunca vas a aprovechar.
Entonces, ¿7 kW o 22 kW?
- Vivienda monofásica (la mayoría): 7,4 kW. Es la opción equilibrada y suficiente para el día a día.
- Pocos kilómetros y potencia muy ajustada: 3,7 kW puede bastar y es más económico.
- Suministro trifásico, muchos kilómetros y coche compatible: 11 kW es un salto sensato; el 22 kW solo si de verdad lo vas a aprovechar.
- Si dudas: 7,4 kW es la respuesta correcta para la mayoría. Pagar por 22 kW que no podrás usar no tiene sentido.
Una vez clara la potencia, el siguiente paso es elegir el equipo concreto. Te ayudamos en nuestra guía de mejores wallbox para casa, y si quieres saber lo que te costará cargar, en cuánto cuesta cargar un coche eléctrico en casa. Para la visión completa, tienes la guía del punto de recarga doméstico.
Cómo se ha revisado esta guía
La potencia útil queda limitada por el menor de tres valores: wallbox, instalación y cargador embarcado. Mostramos por qué 22 kW puede no aportar ninguna ventaja en muchos hogares. Las cifras son orientativas y debes sustituirlas por los datos de tu vehículo, contrato, vivienda o convocatoria. Cuando existe una norma, manual o condición contractual aplicable, esa fuente prevalece sobre cualquier resumen divulgativo.
Referencias primarias y herramientas de comprobación
- BOE: ITC-BT-52 para infraestructura de recarga.
- Ministerio de Industria: guía técnica de aplicación de la ITC-BT-52.
- BOE: Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión.
Preguntas frecuentes
¿Merece la pena un cargador de 22 kW en casa?
En la mayoría de los casos, no. Requiere suministro trifásico (poco habitual en viviendas) y solo aporta ventaja si tu coche admite esa potencia en corriente alterna y necesitas recuperar muchos kilómetros rápido. Para el uso doméstico normal, 7,4 kW es suficiente.
¿Cargará más rápido mi coche con un wallbox de más potencia?
Solo hasta el límite que admita tu coche en corriente alterna. Si tu vehículo acepta como máximo 7,4 kW, un cargador de 11 o 22 kW no lo cargará más rápido. La velocidad la marca el menor de los dos: cargador o coche.
¿Qué potencia es mejor para una vivienda normal?
Para una vivienda monofásica, que es lo más común, 7,4 kW es la mejor elección: equilibra velocidad y coste, y una carga nocturna cubre de sobra el uso semanal de la mayoría de conductores.
Este artículo tiene finalidad informativa. Las cifras de recuperación de autonomía son orientativas y dependen del modelo de coche y las condiciones de carga. Para dimensionar correctamente tu instalación, consulta con un instalador autorizado.
⚠️ Aviso de seguridad e instalación. La instalación de un punto de recarga debe realizarla siempre un instalador eléctrico autorizado. En España se rige por el Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT, Real Decreto 842/2002) y la instrucción ITC-BT-52 «Infraestructura para la recarga de vehículos eléctricos» (Real Decreto 1053/2014); el instalador debe entregarte la memoria técnica y el certificado de instalación eléctrica (CIE). Este artículo es informativo y no sustituye el criterio de un profesional cualificado. Fuente: BOE. Última revisión: julio de 2026.

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